top of page

¿Cómo evitar que tu mercancía quede atrapada en la aduana?

Importar puede ser emocionante, pero cuando la mercancía queda varada en aduana, lo que era una oportunidad de negocio se transforma rápidamente en una pesadilla operativa. No es solo una cuestión de papeleo: los días pasan, los costos se acumulan y la incertidumbre crece.


El reciente paro de actividades en la aduana de Manzanillo nos dejó una valiosa lección: hasta la mejor planeación puede tambalear cuando falta el factor humano. Aun con la documentación en regla, muchos contenedores quedaron en pausa durante días. Por eso, hoy más que nunca, planificar con márgenes, establecer comunicación constante con tus socios logísticos y contar con equipos de respaldo, ya no es opcional… es vital.


Hace unos meses, un cliente nuevo me contactó desesperado. Estaba por importar equipos electrónicos desde Asia, pero su mercancía llevaba más de 10 días retenida en la aduana de Manzanillo. ¿La causa? No contaba con el certificado de calidad de la NOM correspondiente. Su error fue no confirmar la fracción arancelaria y los requisitos que se necesitaban para importar.


El resultado: más de $120,000 pesos en almacenajes, costos de inspección y penalizaciones. Lo peor: perdió un contrato clave porque no entregó a tiempo.


¿Por qué se puede detener una mercancía en aduana?


Existen muchas causas, pero estas son las más frecuentes:


  • Clasificación arancelaria incorrecta

  • Falta de permisos o regulaciones no arancelarias (como COFEPRIS, SEMARNAT o NOMs)

  • Errores en el pedimento o documentos incompletos

  • Inconsistencias en el origen o valor declarado

  • Selección de semáforo en rojo y hallazgos en la revisión física


Consecuencias de los retrasos

  • Costos por almacenaje, demoras y estadías

  • Penalizaciones fiscales o administrativas

  • Pérdida de clientes por incumplimiento en tiempos de entrega

  • Daño a la reputación de la empresa

  • Dificultad para recuperar el flujo de efectivo invertido


Soluciones prácticas y estrategias preventivas

  1. Conoce tu producto a profundidad

    Antes de importar, asegúrate de entender completamente qué estás trayendo: ¿necesita permisos? ¿está regulado? ¿tiene restricciones?


  2. Clasificación arancelaria correcta desde el origen

    Una fracción arancelaria errónea puede desatar una bola de nieve. Apóyate en especialistas o solicita una resolución anticipada.


  3. Verifica regulaciones y requisitos antes de comprar

    Consulta las reglas aplicables en el TIGIE y el portal de SNICE. Lo barato sale caro si omites un permiso NOM o sanitario.


  4. Trabaja con un agente aduanal confiable y proactivo

    Un buen agente no solo tramita: anticipa riesgos, valida documentos y te acompaña en cada paso del despacho.


  5. Prepara un expediente de cumplimiento para cada operación

    Incluye factura, BL, lista de empaque, certificado de origen (si aplica), permisos, y todos los soportes documentales.


En comercio exterior, el tiempo es dinero y la previsión es tu mejor seguro. Evitar que tu mercancía se quede atrapada en aduana no depende de la suerte, sino de una estrategia clara y un equipo capacitado.


 
 
 

Comentarios


© Creado por OrigamiCode

bottom of page